Después de unas semanas de verano y de descanso, el Colegio Arzobispal vuelve a llenarse de vida. Comenzamos un nuevo curso con la ilusión de reencontrarnos, de acoger a quienes se incorporan por primera vez y de afrontar juntos todo lo que nos traerán estos próximos meses.
El curso 2026-2027 se presenta ante nosotros como una nueva oportunidad para aprender, crecer y descubrir. Y lo hacemos acompañados por un lema que quiere marcar el camino de toda nuestra comunidad educativa:
«Habla, Señor, que tu siervo escucha».
Una frase sencilla, pero con una profundidad enorme.
Un curso para aprender a escuchar
Vivimos rodeados de palabras, sonidos, imágenes y estímulos. Estamos acostumbrados a recibir información constantemente y, muchas veces, nos cuesta encontrar momentos de silencio. Por eso, este año queremos detenernos y prestar una atención especial a algo que parece sencillo, pero que requiere entrenamiento: escuchar.
El lema está tomado del relato de la vocación del joven Samuel. Dios llama, pero Samuel necesita aprender a reconocer esa voz. No basta con escuchar sonidos: hace falta estar atento, guardar silencio y disponer el corazón para descubrir quién nos habla.
También nosotros podemos vivir así este curso.
Escuchar al compañero que tenemos al lado. Escuchar a nuestros profesores y a nuestras familias. Escuchar a quien necesita ayuda y quizá no sabe cómo pedirla. Escuchar también nuestros propios interrogantes, inquietudes y deseos.
Y, sobre todo, escuchar a Dios.
La oración no consiste únicamente en hablar. También es aprender a hacer silencio, a ponerse delante del Señor y dejar espacio para que Él pueda hablarnos. En medio del ritmo diario del colegio, queremos descubrir que el silencio no es vacío: puede ser el lugar en el que aprendemos a prestar atención a Dios y a los demás.
Por eso, durante este curso, queremos que el silencio, la atención y la escucha estén presentes en nuestra vida cotidiana y nos ayuden a mirar a quienes nos rodean con mayor profundidad.
Una capilla renovada durante el verano
Y este nuevo curso comienza además con una gran novedad que ya nos esperaba al regresar al Colegio.
Durante el verano, nuestra capilla ha estrenado un nuevo mural realizado por Francis Robles Montesinos.
La nueva pintura no es solamente una obra que embellece uno de nuestros espacios más significativos. Está profundamente relacionada con el lema que nos acompañará durante estos meses y nos ofrece, a través del arte, una manera diferente de acercarnos a la Palabra de Dios.
El mural representa momentos vinculados a la vocación temprana de Samuel y la unción de David. Dos historias diferentes, pero unidas por una misma experiencia: Dios llama y el ser humano está invitado a responder.
De este modo, la pintura se convierte también en una invitación para todos nosotros. Cada vez que entremos en la capilla podremos recordar que la vida cristiana comienza muchas veces con algo tan sencillo —y tan exigente— como estar atentos para escuchar.
La belleza tiene también un lugar importante en esta experiencia. Un mural, una imagen o un espacio cuidado pueden ayudarnos a detenernos, contemplar y abrir el corazón a Dios.
Un nuevo camino por recorrer juntos
Comenzamos un curso con muchas cosas por delante: clases, estudios, proyectos, actividades, celebraciones, excursiones, amistades, esfuerzo y también dificultades. Habrá días fáciles y otros que nos exigirán un poco más.
Precisamente por eso queremos tener presente nuestro lema.
«Habla, Señor, que tu siervo escucha».
Que estas palabras nos ayuden a vivir el curso con una actitud diferente: menos ruido y más atención; menos prisas y más presencia; menos encerrarnos en nosotros mismos y más capacidad para mirar al otro.
Que sepamos escuchar las palabras que se nos dirigen, pero también aquellas que no llegan a pronunciarse.
Que sepamos descubrir la voz de Dios en nuestra vida.
Y que, como Samuel, podamos aprender a responder cuando Él nos llama.
¡Bienvenidos al curso 2026-2027!
Comenzamos un nuevo camino juntos. Un curso para aprender, para crecer, para servir y, sobre todo, para escuchar.









