El Colegio Arzobispal celebra desde este 23 de marzo hasta el día 26 su tradicional Semana Cultural, una cita ya consolidada en la vida del centro que, en esta ocasión, adquiere un significado especial al estar dedicada a la figura de San Juan de la Cruz. La conmemoración se enmarca en un doble aniversario de gran relevancia: el tercer centenario de la canonización del santo carmelita y el primer centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia, hitos que invitan a redescubrir la profundidad espiritual y literaria de uno de los grandes místicos del cristianismo.
Durante estos cuatro días, alumnos y profesores participan en un programa de actividades que combina formación, convivencia, deporte y espiritualidad, todo ello inspirado en el pensamiento y la experiencia vital de San Juan de la Cruz. El objetivo principal de la semana no es solo conocer mejor su figura, sino también recorrer simbólicamente el camino interior que el santo describe en sus escritos: el ascenso del alma hacia Dios a través de las conocidas vías purgativa, iluminativa y unitiva.
La jornada inaugural ha comenzado con la visita de un padre carmelita, quien ha ofrecido una charla sobre la vida y obra del santo, destacando su legado como poeta y guía espiritual. A través de sus palabras, los alumnos han podido acercarse a conceptos fundamentales como la “noche oscura”, entendida no como un momento de desesperación, sino como un proceso de purificación necesario para el encuentro con Dios.
Ese mismo día se han celebrado también las “Arzolimpiadas”, una actividad lúdico-deportiva centrada en las virtudes cardinales: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza. A través de distintas pruebas, los estudiantes han reflexionado sobre la importancia de estas virtudes en la vida cotidiana, entendidas como herramientas esenciales para el crecimiento personal y espiritual, en sintonía con el mensaje del santo.
El segundo día ha estado marcado por un momento especialmente significativo: la celebración del perdón. En esta actividad, los alumnos han tenido la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de la reconciliación, la purificación interior y el perdón, elementos clave en la vía purgativa descrita por San Juan de la Cruz. Este primer paso en el camino espiritual, según el santo, implica desprenderse de aquello que impide el crecimiento interior para poder avanzar hacia una mayor luz y unión con Dios.
Posteriormente, los estudiantes han realizado visitas culturales que conectan con la idea de la belleza como reflejo de lo divino. Entre ellas destaca el recorrido por el Monasterio de la Encarnación, vinculado a la espiritualidad carmelita, así como por los jardines de Sabatini. Esta experiencia se ha planteado a la luz del “Cántico espiritual”, una de las obras más conocidas de San Juan de la Cruz, en la que el alma busca al Amado a través de la creación. En este sentido, los alumnos han podido contemplar la belleza natural como signo de algo mayor, recordando que, como señala el propio santo, las criaturas “dicen que ha pasado por allí el Amado”, pero no son el fin último de la búsqueda.
El miércoles y el jueves constituyen el núcleo más intenso de la Semana Cultural, con una salida a Segovia que combina peregrinación, convivencia y actividades formativas. El viaje comienza con una caminata hasta la ermita de San Frutos, en un entorno natural que invita al recogimiento y la reflexión. Esta peregrinación simboliza el camino del alma hacia la cumbre, una imagen muy presente en la obra de San Juan de la Cruz, quien describe la subida al “monte” como el lugar del encuentro con Dios.
Tras esta experiencia, los alumnos participan en diversas actividades al aire libre, como una gymkana y una ruta en piragua, fomentando el trabajo en equipo y la convivencia. La jornada concluye con la pernocta en el seminario de Segovia, donde continúan las dinámicas grupales y los momentos de reflexión.
El jueves, el grupo visita la Catedral de Segovia, donde celebra una misa presidida por el obispo, quien dirige unas palabras a los estudiantes, animándoles a profundizar en su vida espiritual y a seguir el ejemplo de San Juan de la Cruz. La ciudad castellana tiene un significado especial en esta semana, ya que en ella se conservan los restos mortales del santo, lo que convierte la visita en un auténtico acto de peregrinación.
La Semana Cultural concluye con el regreso a Madrid, tras unos días intensos en los que los alumnos no solo han ampliado sus conocimientos, sino que también han vivido una experiencia de crecimiento personal y espiritual. A través de actividades diversas y cuidadosamente diseñadas, el Colegio Arzobispal ha logrado acercar a los jóvenes a la figura de San Juan de la Cruz, mostrando la vigencia de su mensaje en el mundo actual.
De este modo, la Semana Cultural se consolida como una oportunidad privilegiada para educar no solo en el ámbito académico, sino también en valores, interioridad y sentido trascendente, preparando a los alumnos para vivir con mayor profundidad el tiempo de Semana Santa que está por comenzar.









